Pasar desapercibida, estar en silencio, caminar de puntillas, ser invisible, inadvertida, fue la posición perfecta de Cuchi para conseguirlo, así, sigilosamente se consiguen las grandes cosas.
Detenernos en lo que miramos, descubrir lo que pasa desapercibido, apresar lo que nuestra pupila retiene, a eso nos invita Cuchi. A detenernos en quiénes nos rodean, como hizo ella con Pimpi.
El amanecer, el despertar de la comunicación, el comienzo. Cuchi, paciente, espera la voz de Pimpi, como se espera el nacimiento del sol cada día. De esa espera, de esa delicadeza y de esa conexión nacen las palabras. Cada amanecer es una oportunidad para conseguir aquello por lo que pongamos a funcionar nuestra constancia.
He llegado a "La Cometa", ¡qué preciosidad de librería! ¡Cuántas cosas bonitas!
Descubrirlo allí, en esa estantería, colocado con tanto mimo y cariño, formando parte de ellos, entre cuentos maravillosos, fascinantes, allí estaba él ¡PimpiCuchi! Verlo convertido en un libro de verdad y tratado con tanta delicadeza me hace estar muy emocionada y agradecida. Viviendo un sueño acompañada de corazones bonitos que lo están haciendo posible desde su comienzo. ¡Ha sido un momento de esos que se guardan en el cofrecito especial del recuerdo! ¡¡GRACIAS!!
El encuentro de miradas, la conexión, la comunicación sin palabras. Cuchi nos invita a mirar al otro con gafas transparentes y descubrir todo lo que el silencio puede decir.
Dejar que bailen nuestros pies al ritmo acelerado que la euforia marca a nuestro corazón es rendirnos a la intensidad de esos momentos que nos llenan de energía, nos convencen de que sí podemos y nos empujan a seguir conquistando momentos que dibujen nuestra alegría y levanten nuestras manos para dar gracias por haberlo conseguido.
Para despedir el trimestre y recibir las vacaciones de Navidad hemos pasado un ratito muy divertido encestando en la sonrisa de Papá Noel. Cómo nos hemos reído. Gracias por la idea a
Aprovechamos los motivos navideños de estas fabulosas imágenes para motivar la formación de palabras y después... ¡Nos llevamos a casa nuestra inicial!
Utilizamos diferentes tipos de dados, son geniales herramientas, para despertar la estructuración de historias a partir de las dibujos que salgan al lanzarlos. Trabajamos la expresión escrita, descripción, imaginación, estructuración de textos...¡Vamos a crear!
Jugar es la palabra mágica para acceder al interés de nuestros chicos. Convertimos estos cilindros en instrumentos para divertirnos con las sílabas y las palabras.